En el marco de la sesión ordinaria, la diputada federal, Irma Garay Loredo, señaló que, bajo la máxima el pueblo pone y el pueblo quita, no se puede permitir que los cargos de elección popular pertenezcan a un círculo cerrado, a través de mantener privilegios y sostener el nepotismo, por lo que hizo un llamado a renovar constantemente el poder, donde el voto sea la única herramienta fundamental para la vida democrática de nuestro país.
Tenemos la obligación de ponerle fin a cualquier práctica que dañe nuestra democracia; se abre la puerta a futuras generaciones de ser dignos representantes emanados del pueblo
Durante la discusión del dictamen, por el que se reforman los artículos 55, 59, 82, 115, 116 y 122 de la Constitución, en materia de no reelección y nepotismo electoral, la legisladora del Grupo Parlamentario del Partido del Trabajo (GPPT), reiteró la obligación de poner fin a cualquier práctica que dañe nuestra democracia, por lo que las modificaciones presentadas, abren la puerta a futuras generaciones de ser dignos representantes emanados del pueblo.
En ese sentido, aseguró que, si se quiere un México más justo y equitativo, se debe ser flexible a nuevas voces, nuevas propuestas y, sobre todo, a una participación ciudadana más plural y rotativa, además de ser conscientes de que los nuevos vientos de cambio, requieren no solamente mantener una decisión, sino romper ideas de épocas neoliberales y construir un mejor camino hacia la transformación.
“Hoy, el Partido del Trabajo, votará a favor de este dictamen, para lograr un México lleno de bienestar, donde nuestro pueblo siga siendo feliz y que sienta en su espíritu de lucha, esta gran transformación. Estamos del lado correcto de la historia, siguiendo permanente en la construcción del segundo piso de la Cuarta Transformación”, finalizó.