En el marco del foro “Las Mujeres Aportando al Desarrollo Nacional”, la diputada federal, Maribel Martínez Ruiz, reiteró que vivimos en una etapa crucial en la historia de nuestra nación, en el que es tiempo de mujeres y todas aquellas que pertenecen al movimiento de la Cuarta Transformación (4T), día a día hacen su tarea, para poder ir más allá de las palabras y las buenas intenciones.
Lamentable que el 72% de personas analfabetas en Oaxaca, son mujeres; es necesario emprender una campaña ambiciosa en la entidad para alfabetizarlas
Al inaugurar este evento, la legisladora del Grupo Parlamentario del Partido del Trabajo (GPPT) compartió la visión en diferentes rubros del estado que representa, Oaxaca; señaló que, en la entidad, el 72 por ciento de personas analfabetas, son mujeres y ante tal panorama, consideró necesario emprender una campaña ambiciosa en el estado para alfabetizarlas, erradicar este rezago y transformar las comunidades.
“Luego de esta alfabetización, se debe llevar un seguimiento muy puntual del desarrollo de sus habilidades y una formación integral. La historia de las mujeres necesita cambiar desde allí, desde la formación del ser y la apertura de oportunidades y capacidades, es momento de terminar con la historia de que el analfabetismo tiene rostro de mujer indígena”, puntualizó.
En otro sentido, la congresista reveló que Oaxaca es el cuarto lugar entre las entidades de origen de niñas o mujeres adolescentes mexicanas que son devueltas de los Estados Unidos de América y, en la mayoría de los casos, lo hacen sin orientación y en condiciones de riesgo y ante las hostilidades recientes por parte del gobierno de la Unión Americana, es indispensable atenderlas, apoyarlas y recibirlas con los brazos abiertos.
La parlamentaria del GPPT enfatizó otras necesidades en el estado, entre las cuales, destacó las siguientes: la alimentación entre las mujeres oaxaqueñas, en el que, el 23 por ciento de la población padece inseguridad alimentaria moderada y severa y el 28.6 por ciento carece de alimentación nutritiva, por lo que hizo un llamado a aprovechar la diversidad natural y agrícola y cultura gastronómica para asegurar la alimentación de todos.
Urgió la instalación y correcta operación de fiscalías especializadas en feminicidios y generar una red de ayuda para mujeres víctimas de violencia, con la colaboración de instituciones, cuerpos de seguridad y asesorías jurídicas en diversas áreas; en ese sentido, lamentó que, debido a la violencia intrafamiliar, las que pierden su casa, su seguridad y su arraigo, deban ser las mujeres.
Exhortó a priorizar la atención médica integral móvil para las mujeres, en todas las regiones de Oaxaca, poniendo mayor énfasis en las adultas mayores y enfermedades que afecten principalmente a las mujeres; resaltó que la orografía de la entidad es compleja, por lo que, pedir a los enfermos que se trasladen a la capital o a dos o tres municipios principales, es poco menos que inhumano.
Subrayó la relevancia de la salud mental para las mujeres adolescentes, especialmente ante la depresión y la ansiedad, cuyas consecuencias son muy graves. Debido a ello, sugirió que Oaxaca elabore el programa de salud mental más ambicioso, con la participación de universidades, académicos, padres, madres y profesionales independientes.
Finalmente, enfatizó la importancia de divulgar el arte oaxaqueño, elaborado por mujeres, ya que la riqueza en este aspecto no tiene igual, por lo que hizo el llamado a promover el arte hecho por ellas, desde las más jóvenes hasta las más consagradas y de todas las regiones, para que alcancen el reconocimiento y realización que se merecen.